FAUNA: VIDA ENTRE ROCAS Y SABINARES
La combinación de los bosques de sabina albar, los cortados rocosos de La Yecla y las riberas del río Arlanza crea un mosaico de hábitats que alberga especies emblemáticas:
- Aves rapaces y necrófagas:
- Buitre leonado (Gyps fulvus): Es el rey de los cielos en La Yecla, donde anida en los farallones rocosos. Su envergadura de hasta 2.5 metros lo convierte en un espectáculo visual durante los vuelos en térmicas.
- Águila real (Aquila chrysaetos): Habitante de los riscos más inaccesibles, es una de las aves más emblemáticas del parque.
- Alimoche (Neophron percnopterus): Conocido como el "buitre blanco", visita la zona en primavera y verano para alimentarse de carroña.
- Búho real (Bubo bubo): Su potente ulular resuena en los cañones al atardecer.
- Cabra montés (Capra pyrenaica): Recuperada en la zona, escala los riscos con agilidad.
- Jabalí (Sus scrofa), corzo (Capreolus capreolus) y tejón (Meles meles): Frecuentes en los bosques y matorrales.
- Nutria (Lutra lutra): En los tramos limpios del río Arlanza, donde encuentra refugio y alimento.
- Mariposas y otros invertebrados:
- Graellsia isabellae: La "mariposa isabelina", una joya endémica de los sistemas montañosos ibéricos, vuela al crepúsculo en los pinares cercanos. Es una especie protegida y símbolo de conservación.
- Escarabajos saproxílicos: Dependen de la madera muerta de las sabinas centenarias, clave para el equilibrio del ecosistema.
- Lagarto ocelado (Timon lepidus): El más grande de Europa, habita en zonas soleadas.
- Culebra de escalera (Zamenis scalaris) y víbora hocicuda (Vipera latastei): Esta última, tímida y venenosa, prefiere los roquedos.
- Sapo común (Bufo spinosus) y tritón jaspeado (Triturus marmoratus): En charcas temporales y arroyos.
FLORA: RESISTENCIA Y BELLEZA
La vegetación del parque es un ejemplo de adaptación al clima continental, con inviernos gélidos y veranos secos:
- Sabina albar (Juniperus thurifera):
- Especie emblemática del parque, forma bosques abiertos con ejemplares que superan los 1,000 años. Su madera, aromática y resistente, fue históricamente usada en construcción y para fabricar carbón.
- Curiosidad: Algunas sabinas presentan formas retorcidas por el viento y la nieve, creando paisajes casi surrealistas.
- Encinas (Quercus ilex): En las zonas más bajas y protegidas.
- Quejigos (Quercus faginea): En laderas frescas.
- Pinos resineros (Pinus pinaster): Introducidos en repoblaciones, coexisten con la vegetación autóctona.
- Matorrales y plantas aromáticas:
- Tomillo (Thymus vulgaris), romero (Salvia rosmarinus) y lavanda (Lavandula latifolia): Colonizan los suelos pobres y atraen a polinizadores.
- Enebros (Juniperus communis) y coscojas (Quercus coccifera): Típicos del sotobosque mediterráneo.
- En primavera, los claros de bosque se tiñen con especies como Ophrys lutea o Orchis mascula, que aprovechan la humedad estacional.
- Armeria castellana (Armeria bigerrensis): Una pequeña planta adaptada a los suelos rocosos.
- Narciso de roca (Narcissus rupicola): Florece en grietas de caliza.