Una sierra de naturaleza, cultura y vida
La Sierra del Segura es naturaleza viva en el corazón de Albacete. Doce pueblos de montaña se abren paso entre cañones, cascadas y bosques donde el río Mundo y el Segura dibujan paisajes únicos. Aquí encontrarás cielos tan limpios que invitan a mirar las estrellas, pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad, rutas para perderse entre miradores y aldeas, y tradiciones que se celebran en torno a la música, el folclore o la gastronomía. Ven a descubrir un lugar que sorprende por su autenticidad y donde cada rincón guarda una historia, un sabor o una experiencia inolvidable.
La Sierra del Segura, situada en el extremo sur de Albacete y lindando con Granada, Jaén y Murcia, es un destino sorprendente que rompe los tópicos de la llanura manchega. Aquí el paisaje se transforma en montañas que superan los 2.000 metros de altura, profundos valles, ríos cristalinos y pinares infinitos. El nacimiento del río Mundo, con su espectacular “reventón”, es solo el inicio de una red de espacios naturales donde el agua es protagonista: el Segura, el Tus o el Taibilla recorren esta comarca dibujando cañones, cascadas y embalses que regalan frescor y vida a cada paso. Parte de su territorio está protegido bajo figuras como el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima. Este espacio ofrece al viajero la oportunidad de observar una biodiversidad única: rapaces como el águila real, el buitre leonado o incluso el quebrantahuesos, mamíferos como la cabra montés y bosques donde conviven encinas, robles, sabinas y nogales centenarios. El ecoturista puede recorrer más de 1.600 kilómetros de senderos señalizados, ascender por vías ferratas, descubrir cuevas con formaciones kársticas o disfrutar del astroturismo en uno de los cielos más limpios, certificado como Destino Starlight.
Pero la Sierra del Segura no es solo naturaleza. También es historia y cultura. En sus abrigos y cuevas se conserva uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de la Península Ibérica, con más de 50 yacimientos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Destacan la Cueva del Niño en Aýna y la Solana de las Covachas en Nerpio, verdaderos santuarios prehistóricos que nos conectan con las primeras comunidades de cazadores y agricultores. A ello se suman castillos medievales como el de Yeste o el Taibilla, la tradición metalúrgica de las Reales Fábricas de Riópar y pueblos con encanto como Letur, Liétor, Molinicos o Aýna, donde se encuentran los escenarios de la película Amanece, que no es poco que hoy atraen a viajeros cinéfilos y curiosos.Las tradiciones populares también son un tesoro en esta sierra. Cada año, miles de visitantes se acercan a Elche de la Sierra para contemplar sus Alfombras de Serrín, declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional, o a Nerpio para vivir la Feria de la Nuez. En Yeste, la Feria de Tradiciones revive oficios artesanales y la vida de antaño, mientras que en Bogarra la Ruta de las Esculturas convierte la naturaleza en un museo al aire libre.El viaje se completa con la gastronomía serrana, auténtica y ligada al territorio. Aquí se pueden degustar platos de cordero segureño, cabrito celtibérico, gazpachos manchegos o migas, acompañados de pan de horno de leña, miel de montaña y vinos de pequeña producción. Los productos ecológicos tienen un papel destacado: lácteos y yogures de Letur, mermeladas artesanas, panes integrales o la afamada nuez de Nerpio, con Denominación de Origen.La Sierra del Segura es, en definitiva, un lugar para respirar despacio, caminar entre montañas, aprender de su historia milenaria y dejarse llevar por la hospitalidad de sus gentes. Un destino que siempre ofrece más de lo que esperas: más naturaleza, más cultura, más sabor y más vida. Porque aquí cada día es distinto y siempre querrás volver.