Otra figura UNESCO en el territorio
Si Altamira representa una muestra sobresaliente de arte parietal rupestre, El Pendo proporciona uno de los conjuntos de arte mueble y piezas ornamentales más importantes de la zona franco-cantábrica. Por ello se incorpora a la designación de Patrimonio Mundial de la UNESCO en el año 2008, como un valioso complemento a la misma.
Estos artefactos y objetos decorados nos permiten interpretar las formas de vida y la cosmovisión de los sucesivos ocupantes de la cueva desde hace unos 82.000 años, cuando el área estaba habitada por los Neandertales, hasta la Edad del Bronce. Las piezas extraídas de la cueva se encuentran actualmente expuestas en el MUPAC, donde se pueden visitar.
La información científica obtenida a lo largo de las sucesivas campañas de investigación desde 1878 nos permite comprender cómo era el entorno geográfico de Costa Quebrada a lo largo de todo este periodo, e interpretar la evolución de la fauna y la flora a medida que se producían los importantes cambios en la climatología de la zona. Además, nos permiten conocer la relación de esos ocupantes con los recursos costeros en momentos en los que, con un nivel del mar más bajo que el actual, la línea litoral se encontraba desplazada unos 10 km mar adentro.
La visita a la cueva culmina con la presentación de un impresionante friso de pinturas de unos 27 m de ancho, descubierto en 1997, en el que se representan mediante la técnica del punteado ciervas, cabras y caballos. Todas las pinturas parecen haberse realizado en un solo momento, hace unos 20.000 años.