Conoce la Serranía de Cuenca
Al tratarse de una comarca grande, se puede acceder a ella desde diversos medios. Destacamos la red ferroviaria que llega hasta Cuenca, estación de Fernando Zóbel, capital de la provincia homónima, que comunica las ciudades de Madrid y Valencia.
En coche:
Desde Madrid: A3-A40Desde Valencia: A3-CM220Desde Teruel: N420Desde Guadalajara: N320
La Serranía de Cuenca cuenta con una amplia oferta de opciones de alojamiento, dentro de la cual las casas rurales son las más numerosas, algunas de ellas -como se detalla más adelante- especializadas en ecoturismo, seguidas por los apartamentos turísticos. También encontramos hostales y campings. Nos encontramos ante una variedad de propuestas que se ajustan a todos los gustos y .
Si bien, te recomendamos elegir los alojamientos adheridos a Soy Ecoturista que encontrarás en esta página, acreditados con el Sistema Red Natura 2000 por su compromiso con la conservación y el desarrollo local.
Visita la web www.visitaserraniadecuenca.com y podrás conocer a fondo las posibilidades que ofrece la comarca, así como planificar tu viaje, seleccionar actividades de interés, y encontrar restaurantes típicos de la región.
Para desplazarse entre los pueblos de la comarca es necesario usar vehículo privado, ya que, al tratarse de un territorio despoblado, no hay una presencia consolidada del transporte público. Sin embargo, existe una bien señalizada y mantenida red de senderos que invita a desplazarse a pie y a perderse en la Serranía.
La comarca de la Serranía de Cuenca se compone de tres regiones: la Serranía Alta, la Serranía Media o Campichuelo, y la Serranía Baja; siendo una comarca de considerable extensión, 721.461 hectáreas, recomendamos un mínimo de 5 días, aunque lo ideal sería una semana. Esta es una región en la que conviene perderse, explorando con calma y teniendo en cuenta que hay muchos paisajes de gran interés que pueden ser menos conocidos.
El clima de la Serranía de Cuenca es un clima mediterráneo de interior, marcado por una fuerte estacionalidad: inviernos fríos y veranos cálidos, en los que las temperaturas presentan grandes oscilaciones, pudiendo llegar a valores extremos. Esto hace imprescindible la previa planificación del viaje, conociendo los pronósticos meteorológicos y adecuando el calzado y ropa a las condiciones climáticas.