Viñedos anclados a las escarpadas orillas
En Ribeira Sacra pasarás del agua al vino sin necesidad de milagro… y es que a lo largo de los años de asentamiento humano en estas riberas el hombre ha esculpido un paisaje del agua del todo sorprendente.
El líquido elemento marca sobremanera los paisajes fluviales asociados a los dos grandes ríos del territorio: el Miño y el Sil. Los cursos fluviales de los ríos Miño y Sil entre Santa María de Pesqueiras, al oeste, y San Clodio de Ribas de Sil al este, son especialmente relevantes con pronunciados desniveles en sus paredes hasta el lugar denominado localmente como bocarribeira, donde la pendiente cambia abruptamente para dibujar un terreno más llano. Acércate a conocer el Paisaje del Agua, la relación entre el agua y el hombre, con elementos como los molinos, las centrales y otros aprovechamientos fruto del ingenio humano.
En las laderas crecen los viñedos adaptándose a un relieve que en muchas zonas es tan abrupto, que la Denominación de Origen Ribeira Sacra se engloba en la categoría de Viticultura Heroica (a la que solo pertenece el 5% de la viticultura mundial). Si te gusta el enoturismo, decenas de bodegas -la mayoría familiares- ofrecen la posibilidad de conocer este aspecto identitario del territorio desde época romana y degustar el excelente vino que producen gracias a las variedades de uva mencía, brancellao y merenzao para los tintos y godello, albariño y treixadura para los vinos blancos.
Los miradores sobre los viñedos y la Ruta del Vino de Ribeira Sacra son dos maneras muy recomendables de acercarte a esta singular cultura local.
Ribeira Sacra cuenta desde 2018 con una declaración de Bien de Interés Cultural dentro de la categoría de paisaje cultural y en la actualidad, Ribeira Sacra Paisaje del Agua es candidata a entrar en la Lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad ¿Te lo vas a perder?
Y hablando de agua, otro elemento representativo de estos paisajes son las cascadas o fervenzas, especialmente generosas en la montaña suroriental y O Courel. Entre los saltos de agua que no puedes dejar de ver: cascada de Portizó (Sober), cascada del Cachón (A Teixeira), los 40 metros de caída de la cascada de Aguacaída (Marce, Pantón), cascada de Fondós (Erbedeiro, Carballedo), fervenza da Pedriña (Outeiro, Quiroga) y su hermana pequeña la fervenza do Pombar (Quiroga), fervenza do Fócaro (A Seara), fervenza das Gurbias (A Seara), fervenza de Vieiros (Quiroga), cascada de Dorelle o Casteligo (Chandreixa de Queixa).