El suelo emergido más antiguo de la Península
Galicia (y parte del norte de Portugal) emergió hace más de 300 millones de años por levantamiento tectónico (Orogenia Varisca) cuando el resto de la península Ibérica seguía bajo el mar. Y emergió por aquí. La mejor forma de entenderlo es asomarse al Pliegue del Courel, especialmente en su sección de Campodola Leixazós, punto de interés geológico de relevancia internacional protegido como Monumento Natural.
Las Montañas do Courel están reconocidas por la UNESCO como Geoparque Mundial, lo que deja claro la extraordinaria importancia de su patrimonio geológico. Son 578 kilómetros cuadrados de geología con mayúsculas y el principal valor diferencial que este Geoparque aporta a la Red Mundial es el hilo conductor de la relación de la humanidad con el paleozoico. España es el segundo país con mayor número de Geoparques (18) y éste es sin duda uno que no te puedes perder. Para ponértelo fácil, los tres municipios que forman el Geoparque: Folgoso do Courel, Quiroga y Ribas de Sil, todos en el sur de la provincia de Lugo, cuentan con una completa red de miradores, senderos y museos.
Otros tipos de erosión en periodos posteriores fueron originando y modelando el resto del paisaje que los atónitos ojos del visitante pueden contemplar hoy en estas montañas de Ourense y Lugo. El célebre Cañón del Sil es una de sus postales más soberbias.
La garganta del Sil es de origen tectónico-erosivo y se formó hace unos 60 millones de años por el levantamiento de la Orogenia Alpina. Conocerás cómo tiempo atrás el Sil no era afluente del Miño, sino que desembocaba directamente en el mar; descubrirás que en el valle del Sil había lagunas fósiles y comprobarás cómo la erosión hizo (y sigue haciendo) su trabajo para tallar el poderoso cañón actual.